EQUILIBRIO VERTEBRAL
El equilibrio de las vértebras, preparad
as para relacionarse perfectamente entre sí, y el mantenimiento de ese equilibrio durante los movimientos y esfuerzos diarios, depende del encaje articular y de la firmeza de la musculatura vertebral.
Tanto de pie como en la posición sentada, la actividad muscular del abdomen y de la cintura es pobre o casi nula, y a menos que nos movamos inclinando o rotando el torso, esto puede llegar a determinar un aumento de peso de la masa abdominal y a que se formen adiposidades en las paredes laterales del tronco corporal ensanchándose la cintura.
Sólo el ejercicio regular de la zona permite mantener la rectitud corporal reduciendo los contornos.
Las personas poco musculosas o sedentarias, como choferes u oficinistas, tienden a inclinarse hacia delante provocando un cansancio en las articulaciones posteriores que se manifiesta en forma de “lumbalgias”.
Una musculatura bien ejercitada es la mejor garantía contra los desplazamientos de las vértebras que dan origen a los dolores lumbares.
ACCIÓN MUSCULAR
La columna vertebral puede realizar 5 movimientos básicos y elementales: flexión, extensión, inclinación lateral, rotación y circunducción, implicando a los músculos abdominales (rectos, oblicuos y transversos), como así también a los erectores espinales (que se encuentran separados en la región dorsal, pero unidos en la región lumbar).
Los ejercicios que te ofrezco a continuación sirven para trabajar precisamente ésas zonas cumpliendo las funciones mencionadas, las cuales permiten fortalecer los tendones y ligamentos que mantendrán las vértebras alineadas, y por supuesto, tienen la interesante particularidad de impedir la acumulación de grasa, que seguramente es lo que a ti más te interesa.
CONTRAINDICACIONES
El mecanismo articular de estos movimientos puede ser perjudicial para quienes padezcan hernias de disco intervertebral, o pinzamientos del nervio ciático, por la separación y deslizamiento de los procesos espinosos y el aplastamiento de los discos durante la realización de las repeticiones de los ejercicios.
Por tal motivo, hay que tener muy en cuenta que la consulta al médico sobre la posibilidad de hacerlos sin limitaciones se hace imprescindible en forma previa a ejecutarlos.
DOSIFICACION
Como la gimnasia que te he preparado para hoy es de baja intensidad, pues está más dirigida a la movilidad articular que a la resistencia muscular, si deseas acelerar los resultados puedes practicarla todos los días.
Pero si no tienes tiempo, mi consejo es que lo hagas en un mínimo de tres veces semanales, en días alternados, si es que quieres conseguir una buena respuesta. Y en cuanto al volumen de trabajo, puedes repetir los ejercicios 3 y 4 veces en cada sesión respetando siempre el orden indicado.